viernes, 17 de mayo de 2013

Un día infernal

Ya es 17 de mayo de 2011, aunque la verdad, no hubiese distinguido un día de otro. He estado toda la noche sin dormir, y entre que tengo la cara como una pantera por lo hinchada que estoy, las ojeras que debo de tener por la falta de sueño y el dolor, debo de dar susto al miedo.

Sigo sin dilatar y las ginecólogas me miran con cara de lástima para decirme que me tengo que volver a casa. Pregunto si mis antecedentes no cuentan para nada, tengo miedo, si llevo estos meses con subidas de tensión, no sería probable que en cualquier momento tuviera una? y con las contracciones y demás....no podría pasarnos algo? pues parece ser que el protocolo es el protocolo, joder, parecen Jaime Peñafiel con tanto protocolo. Si me ocurre algo...cual será el protocolo de los cojones?

Así que vamos directamente a patología, a esperar a que empiecen las consultas. Las demás chicas me miran, y sus caras no se que me cuentan, pena, miedo por lo que las va a tocar a ellas próximamente? tengo contracciones, no grito ni monto el cirio, pero no puedo evitar que mi ceño se frunza en una expresión difícil de describir, porque me D U E L E!
Que respire? tu si que necesitas respirar que te falta oxígeno en el cerebro, tonto el culo.

La doctora de patología mira mi expediente con cara un tanto incrédula. Me pregunta si con todo eso no me han provocado el parto....y yo la miro con cara de pocker...esta se cree que esta barriga es un empacho de fabada o que? (si...tengo la mala leche subida, parezco una ballena y tengo contracciones, creo que se me puede permitir...) Pero al minuto la quiero como se quiere a un amigo que te hace un favor enorme: la señora agarra el teléfono y llama a partos: tengo aquí una chica con un historial de escándalo y con contracciones, hazme hueco en una sala porque así no se va para casa.
Al microsegundo, hay una silla de ruedas en la puerta que me lleva a toda carrera a la meta ansiada: las salas de dilatación. Y pese a no saber qué se me viene encima, mi sensación es la de...ya está (alma de cántaro)

Me toca una matrona con muy mal carácter, la señora se ve que también está de parto. Me examina, y me cuenta lo que yo ya se, pero de muy malos modos, que no estoy dilatada. Pero donde manda capitán no manda marinero y si una doctora ha dicho que yo voy a dilatación....tu me mandas a dilatación y se ha acabado carajo!

Aquí solo puede haber una persona conmigo, así que, mi madre se queda soluca  fuera, después de la noche que ha pasado a mi lado, pobre. La matrona malhumorada viene con una cosa enormemente larga que es para romperme aguas, y la sensación es asquerosa. Parece que me estoy meando sin ganas. Me llenan de cables y después me dicen que tengo que ir al paritorio a ponerme la epidural. Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii anestesia por favor!!! pero hombre, os lo podíais haber pensado antes no? ahora tengo que salir por el pasillo con el culo al aire (el camisón abierto por detrás) y agarrando una especie de toalla para no ir regando mi camino con mis fluidos. Que impropio!!

Quien tenía ganas de tocarme las pelotas últimamente, me aseguraba que no me pondrían epidural por mi tatuaje, M I T O. No era cierto y el señor anestesista dio buena cuenta de ello metiéndome la aguja hasta el corvejón. Una vez pasado el trago, no es para tanto (jaaaaaaaaaaaaaja). Además, la enfermera fue un amor, y me abrazó y tranquilizó de la manera más maternal posible, muy necesario en estos casos.

Con otro cable más colgando, vuelvo al box. Pues si que tarda en hacer efecto la dichosa anestesia no? Me van a poner una sonda, que situación...y entonces me cago en la madre que parió a Manolete, y la matrona malhumorada me suelta una serie de improperios que resumidos son, mira que eres quejica primeriza, si tienes puesta la epidural. A lo que yo respondo, ah si? y se supone que con la epidural no tengo que notar nada? pues revísala!!

De vez en cuando, todo un tropel de médicos y estudiantes con bata y carpeta entran a inspeccionar mis bajos fondos, y como están aprendiendo, todos ellos TODOS tienen que meter la mano para aprender...y la muñeca chochona soy yo.
A las cuatro de la tarde, el que parece ser que es el jefe del servicio de partos, entra en juego. Hablan entre ellos como si yo no estuviera. El jefe de partos, le dice a una de las ginecólogas que en su opinión, el útero es demasiado pequeño para soportar un parto, que está pensando en una cesárea.

En varias ocasiones, las enfermeras me revisan la anestesia, según ellas, estoy pidiendo demasiados bonos (una descarga extra de chute) y según yo misma, esos bonos...son como toser y rascarse el culo. Suerte, acaban de cambiar el turno y la matrona del diablo se va al infierno, y la que viene es una chica joven...un ángel.
Con mis continuas quejas cada vez que me ponen la sonda para orinar empiezan a dudar de que tenga bien puesto el invento, y revisan el catéter, como no encuentran nada raro, el anestesista viene y me abanderilla otra vez ( y olé!!!). Mismo resultado, las contracciones son horribles y la epidural no me resta ningún tipo de dolor, así que cada tres minutos, me siento morir. Y así, pasa el día entero.

Las enfermeras dejan que hagamos un cambio y entre mi madre un rato conmigo, Dios como la necesitaba!! Mi padre está afuera y pasadas unas horas, lo llamamos por teléfono y nos cuenta que mi marido se ha marchado a por tabaco hace horas y no ha vuelto, como el chiste!!

A las once de la noche, vuelve a pasar el médico, y con ocho centímetros dilatados en todo el día, le asegura a mi madre que puede marcharse tranquila, porque no estoy para esa noche. Entonces, llega el papá de la criatura...y releva a mi madre, que tras mis súplicas, accede a marcharse a casa a descansar.

Llevo veinticuatro horas despierta, con contracciones, sufriendo mis dolores y las estupideces ajenas, pero ahora en lo único que puedo pensar, es en que acabe todo, porque dentro de nada, tendré a mi Nenúfar en brazos y no veo la hora de que la pueda ver la carita.

8 comentarios:

  1. Y yo que pensaba que mi parto fue duro. Madre mia!
    A mi la epidural se me laterizó y tampoco me hizo lo que tenía que hacer.
    A ver si nos cuentas ya cuando sale la criatura!!

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    1. Pues si no te hizo la epidural...sabes bien a que me refiero! argggg no quiero ni acordarme ya.
      Pues mira, ahora mismo me ha llegado tu comentario y estaba acabando de escribir la siguiente...el desenlace!! (el cumple es mañana)
      Habéis sido muy madrugadoras Marialu y tu, a penas se ha publicado zassss, que maravilla de seguidoras!!! os merecéis un besazooooooooooooooooooo

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    1. y tu que lo digas...buenos días madrugadora!!

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  3. Madre mia...que aventura, pobrecita!! No aguanto las malas formas y menos en esos casos. Tan dificil es ser cariñoso con la persona que lo esta pasando mal?? Que falta de consideracion leche!!!

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    1. Y encima siendo su trabajo, si no las gusta...por qué se dedican a ello? que se hagan fareras, que allí no hay trato con el público

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  4. La verdad es que ya no sé que decirte, pero por todo lo pasado, me parece a mí, que tú no serás de la de tener familia numerosa, y ya no porque hoy día no está la cosa para eso, sino por lo jodido que lo pasas.

    Besos.

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    1. Has acertado querido...ni familia numerosa, ni siquiera otro....NI DE C O Ñ A!!
      La gente me decía recién pasado todo esto, bueno bueno, a los dos días te has olvidado de todo lo sufrido ya....eso es mentira, no se olvida.
      Muchos besos chato

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