jueves, 24 de octubre de 2013

Lentejas

Dice el dicho tan materno el: Si las quieres las comes y si no...las dejas


En mi tierna infancia el dicho de mi madre era:
 si las quieres las comes y si no...también!!

Dicho lo cual, a esta señora que les escribe, las susodichas, le empezaron a dar tal ascazo que era ver un caldillo marrón y se me removían "tos los padrentros". Desde que tengo uso de razón (bueno vale, no se si todavía lo tengo o no), no recuerdo haberme vuelto a meter una cucharada de ese potaje indecente en la boca, que mi santa madre pretendía arreglar haciéndomelas en puré.....angelico mío.

Pero ete aquí, que llega la maternidad y nos cambia los esquemas de la vida. Más que la maternidad, el embarazo, que caprichoso el desde sus inicios, en un rutinario análisis de sangre le chiva a los médicos, que tengo la hemoglobina por los suelos. Que si los valores normales en mujeres son de 12 a 16 g/dl yo me desperté un día y me dije, que me da por tener 7 y me quedo tan fresca. Eso embarazada....ah ah....no señorita.
La consecuencia fue rápida, me embalaron en correo urgente a la hematóloga y me enchufaron pastillas y toda clase de consejos, que yo, por el miedo que me metieron en el cuerpo, seguí a más que rajatabla.
En aquel momento, supe lo que conllevaba ser madre (aún sin tener a Nenúfar en los brazos) y luchar por lo que llevas en tu interior, haciendo de tripas corazón.

Al día siguiente de tal diagnostico, y después de haber engullido las pastillas, cerré los ojos, abrí la boca.....y tragué...lentejas!!! Cienes y cientos de lentejas, legumbres en general, mejillones (que tampoco me gustan por cierto) y litros y litros de zumo de naranja (que fija el hierro) tomé yo por mi salud y la de mi bebé.
Por suerte los niveles se estabilizaron y la cosa no llegó a mayores.
A día de hoy, sigo comiendo lentejas y mi madre está encantada de haberse salido con la suya, aunque haya sido taitantos años después. Debe ser que tantas que comí me acostumbré. Lo más curioso de todo, es que es uno de los platos favoritos de Nenúfar.

No se si a ella le pasará como a mi, que en unos años aborrezca el caldichi marrón, pero si lo hace, y algún día se queda embarazada, ahí estará su madre pegada a su cogote para tener ese momentazo "Sofia Petrillo" (que sabéis que me enloquece) y recordarle....mi experiencia lentejeril.

Nos vemos en Sicilia 1912!!








24 comentarios:

  1. He leído en alguna parte que las mujeres embarazadas son las que mejor dieta siguen, y me lo creo! Porque supongo que en esos momento tragas lo que haga falta (hasta lentejas, a mí tampoco me gustan!!) con tal de que el bebé salga adelante... ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. uhuhuhuuuu yo hasta ese momento no se si comía bien o no (amén de los ardores que me hacían cortarme bastante), me metía para adentro todo lo que encontraba a mi paso, así me puse yo juass
      Pero cuando te ponen delante una situación raruna...ay amiga!! si hace falta hacer puré de mejillones se hace!!

      Eliminar
  2. Jajajajajajajajajaja Lois, me meo!!! Que genial tu historia con las lentejas!!! Yo no tuve el problema de odiarlas porque los guisos de lentejas de mi mamá y mi abuela eran lo más rico para mí. Pero como a vos, quedé embarazada y los niveles de hierro por el suelo... así que me empastillaron igualito a vos y me mandaron a comer lentejas, carne, hígado (que me gusta pero en el embarazo me daba nauseas) y espinacas... con el juguito de naranja (que durante el embarazo me daba una acidez prendida fuego)... Vos sos mejor madre que yo... un día le pregunté al médico si eso afectaba a Muriel (porque los niveles no subían y yo me sentía fatal) y me dijo que no, que me afectaba a mí principalmente porque si bien era bajo no era preocupante para la beba. Chau... dejé el juguito y me quedé con la carne, la espinaca y las lentejas!!! #malamadre
    Por suerte la nena nació sin problemas de anemia. Yo la tengo crónica. Y lentejas también es uno de sus platos preferidos! Le encantan!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como que yo soy mejor madre que tu!!!!!!!!!!! estás loca....si tu eres una madre ferpecta...igual que yo!!
      En verdad al bebé no le afecta el tema de la anemia sino a la madre, y en un grado enorme, ya que...mi miedo vino de una conversación con la ginecóloga que me lo detectó: me dijo que a los niveles que yo lo tenía, no sobreviviría al parto, me cagué literalmente, me tuvo llorando una semana. Si un médico te dice eso....te pones en lo peor, y yo no quería morir!!! así que....lentejas que te crió niña....sabía que si o si...yo a ese parto sobrevivía, a una cabezota como yo no la amedranta ni eso ni nada.
      Yo ahora vuelvo a tener los niveles un pelín bajitos, pero bueno, nada preocupante como entonces...si lo normal era doce, tenía siete....muy muy bajito.
      Besazos SUPER MADRE!!

      Eliminar
  3. Jajajajajajajaja, Sophia de nuevo por aquí. Entre la superwoman y tú me matáis hoy de risa. LENTEJAS, comida de VIEJAS, me partoooooo. Y yo qué digo, ahora, si me encantaaaaan?? Que soy de puchero total, en el sentido más amplio de la palabra.
    Bueno, consuélate con que a la nenúfar le gustan, y no hay comida mejor que esa, ni más fácil de hacer, jamía...
    Un beso!!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah ya sabéis que Sofia es una constante en mi blog....y ahora que lo dices, ha sido una casualidad pero si...LENTEJAS comida de VIEJAS...jajajajajajaja
      A mi ahora también me gustan eh, y es verdad verdadera que son fáciles de hacer. Yo ahora digo que me he hecho "mayor" porque como lentejas y tomate, que tampoco me gustaba hasta hace NADA jijijijiji
      Besototototototototes

      Eliminar
  4. Hombre no sé si será bueno o no para las "preñas", comer muchas lentejas, desde luego siempre han dicho que tienen mucho hierro. A mí desde luego no me van mucho: Prefiero un buen bocadillo de panceta untado con mayonesa.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajajajaja como echaba de menos estos comentarios por dios!!!!!!!!!! eso ahí oleeee donde esté el colesterol que se quite la anemia verdad????? jajajajajajajajajaja
      Besucos majo!!!!!!!!!!!

      Eliminar
  5. jajajajaja, ¡Gran foto!! buenísima elección! me pasó igual, y además de legumbres, tomar proteínas de carne (que no me gusta demasiado) fue mi castigo/sacrificio.
    a los filetes con nervio no he llegado, pero todo se andará....

    ¡De partirse, genial!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. aaaaaaaaaaaaaaag filetes con nerviooooo brrrrr nooooooooooooOOOooOOoOoOOOOooOOO
      Como dice nuestra Nieves....LENTEJAS comida de VIEJAS ;)
      Besos!!!!!!!

      Eliminar
  6. Jajajaja,... "Qué genia sos" Yo tengo suerte de que siempre me gustaron y mis peques van por el mismo camino...

    Pero en mi casa el refrán era sólo de adorno, siempre había que comérselas..

    Un besazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No si al final no están tan malas....mira fue de esas cosas de crías que te da por decir que ahora no te gusta algo, y te tiras media vida sin probarlo jajajaja
      Besucos guapa

      Eliminar
  7. ummmm lentejas que ricas!! ;) he de reconocer que de niña tampoco me gustaban, pero ahora me vuelven loca! que ricas por favor, con su choricito y su jamoncito! o simplemente estofadas!! Ñam, Ñam!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Maryyyy que te puede la gula jajajajajajajajaja

      Eliminar
  8. Jajajaja yo soy como tu no me gustan nada sin embargo a mis hijos les encantan.... menos mal que por lo menos ellos las comen bien.Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues has de superar esa fase ;) que yo la superé a base de comerlas!! hay que reconocer que son buenísimas eh....eso si, con un gran vaso de zumo de naranja...para aprovechar toditas sus propiedas ;)
      Besos guapa!!

      Eliminar
  9. jejejeje, siento decirte que es cierto que las lentejas tienen mucho hierro, pero el cuerpo no lo absorve. Mejor mejillones y "altramuces" o "chochitos", no sé cómo se conocerán por tu tierra.
    Besazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se lo que son!!!! bueno tenía entendido que no lo absorbe por si solo, pero sí con cítricos no?
      Besis guapa!!

      Eliminar
  10. Yo también odiaba las lentejas de pequeña!! Y ahora me encantan, desde que las hago en casa. Aunque también me gustan las de mi madre ahora... El cuerpo es raro y los gustos cambian.

    Un besote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo creo firmemente que es la edad :P estoy convencida jajajajaja
      Besotes guapa

      Eliminar
  11. Es la edad... con la edad toooodo va a mejor ;-)

    Después del último, lo que a mí me devolvió a la vida fueron las pócimas férreas mega concentradas de mi madre. Del hígado a la remolacha, me comí todo lo verde y rojo que se me puso por delante.

    Otra super anémica.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. auuuch mira ves, yo por ahí ya no paso...hígado :S claudiqué con las lentejas y los mejillones, pero hay cosas que ni por una hija!!!!!!!!!!!! jajajajajaja
      Un beso

      Eliminar
  12. jajajjaajjaja lo que nos hacen los hijos.....tener que dar la razón a nuestras madres!!!!! todo es un círculo viciosooooooooo

    Bsotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya te digo!! por qué nos costará tanto darlas la razón?? y pensar que en nada estaremos nosotras en la misma situación ay por dios...y tanto que círculo vicioso!!
      Besotes guapa

      Eliminar