jueves, 10 de abril de 2014

El libro blanco

Me fascinan las librerías. Hoy Mary, Esther y yo, hemos estado hablando de ello, y no soy la única a la que el olor a libro nuevo vuelve loca. A pesar de tener la biblioteca muy cerca, mi pasión es comprarlos y pasar los dedos por sus hojas impolutas.

Me recuerdo a mi misma de pequeña, rodeada de cuentos a los que mimaba hasta el punto de forrarlos con el forro del cole. Eran mis tesoros. Mi madre aún conserva una carta a los Reyes Magos, en la que pido una Barbie, hilos para la escuela (es lo que tienen los coles de monjas...) y "unos pocos cuentos".
Supongo, que ver a mi padre enfrascado en la lectura de miles de novelas del oeste, que a día de hoy, siguen ancladas a las repisas del mueble de la sala, tuvo mucho que ver. Esas cosas se ven en casa, y uno se empapa de ellas. Eso y un poquito de cromosoma predispuesto.

Por eso estos días, estoy con un sentido de la culpabilidad desaforado. Desde que Nenúfar nació, mamá ha dejado de leer en casa, y cuando lo ha hecho (muy muy poquito) ha sido cuando ella era tan pequeña que no se daba cuenta.
Esto tiene que cambiar. Porque siempre quise transmitir a mi descendencia el valor de la lectura, los mundos a los que te puede transportar, la cantidad de vocabulario que sin darte cuenta te regala, porque la lectura es eso...un regalo.
Y está claro, que si yo no hago algo, nadie más lo hará. Mi marido coge un libro en las manos y creo que se las deshace como si fuera criptonita. Vamos, que a veces pienso si recordará como se junta la "m" con la "a", más allá de la lectura que le "impone" el Age of Empires y similares.


Cuando vivía en Barcelona, me encantaba ir después de trabajar a una gran y enorme librería en Paseo de Gracia. Pasear por entre sus estanterías era un placer, que me llevaba desde las guías de viajes que tenían en una entrada, hasta los clásicos, las biografías, las novelas...que te decían adiós en la otra puerta.

Y era curioso, porque aunque entonces no tenía hijos, había un pequeño apartado al que se accedía por una escalera, en el que me encantaba perderme...los cuentos, toda clase de literatura infantil. Pero no sé por qué, me daba un cierto pudor que la gente me viera, como si una en aquel momento llevase escrito en la frente que no tenía hijos, ni sobrinos, ni primitos, ni amigas con churumbeles...

Aquel día me envalentoné. Llegó a mis manos casi sin darme cuenta, y los colores de sus tapas, abrieron mis ojos como platos. Era blanco, con líneas rosadas brillantes, y sus ilustraciones eran preciosas.
En la tapa rezaba "365 cuentos y rimas para niñas"

Hay dos momentos curiosos en mi vida, uno, cuando escribí aquella carta a mi hija con veinte años, sin saber si llegaría o no a ser madre, y otro, el día que vi este libro.

Había uno para niñas y otro para niños. Pero en ningún momento mis manos hicieron ademán de coger el de niños. Casualidad? Destino? no se...el caso es que cuando lo cogí pensé "para cuando tenga una niña" .Me daba mucho apuro, no entiendo la causa, pero lo agarré y me fui a la caja, sin
intención de pensar mucho en el tema, lo quería y punto.

Pasaron unos años, y nació mi ahijada. Estuve a punto, pero no sabéis cuan a punto, de regalarle este libro. Un momento de lucidez me detuvo, y ese angelito bueno que todos tenemos me dijo "a ver si luego vas a tener tu una y te arrepientes".
No me digáis que no es una monada!!
Y el libro en mi casa se quedó.
Cuando supe que estaba embarazada, miré el libro en la estantería, y mentalmente le hice un guiño. Más tarde, supe que efectivamente, iba a tener una niña. Cogí el libro, y pasando sus hojas, me imaginé ese momento mágico de leerle el cuento por las noches.
Anoche fue uno de esos días, y recordaba el día que lo compré. Y me di un pequeño tirón de orejas. Me dije "te acuerdas que cuando lo compraste, fue con la intención de leer a tu hija todos los días? pues eso...no lo estás cumpliendo"
Eso si, y en mi descargo he de decir, Nenúfar no se conforma con leer un cuento, no, anoche tuvimos que leer ocho!! y claro, eso nos hace ver la hora del cuento por la noche, como un tira y afloja del tipo:

- Otro
- No ya está...te dije uno
- Peeeeeeeeeeeero yoooooooooo quieeeeeeeeeeeeeero
- Bueno te leo otro pero ya está

Al rato de terminar con la lectura:

- Otro más
- Te dije que uno y te he leído dos, ya está
- buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Esto se puede repetir como un bucle infernal hasta el infinito, que como anoche fueron ocho...y así....no se puede querid@s

12 comentarios:

  1. eso es una buena señal Lois, alimentásela, envíala antes a la cama y alarga ese tiempo de lectura. Verás como en el futuro no te arrepientes!!
    Yo ya te lo dije, adoro perderme en la librería, entre libros y mas libros, leer las reseñas, cogerlos, seguir avanzando, encontrando otro que me seduce más o menos... y teniendo un gran dilema al final sobre cual llevarme y cual dejar...

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    1. Ayyy jodía que fácil es decirlo!!! y quien hace la cena, se ducha....que no me da la vida!!!!!!!!!!! esta niña necesita reforzar el conformismo a lo que papi y mami le digan!
      A mi me pasaba que al final me llevaba varios ayyy que tiempos aquellos en los que mis parneses daban taaaaaanto de si ;)
      Besazos

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  2. ¿Y por qué decide parar de pedir cuentos en el ocho? ¿Qué le hace conformarse ahí?porque ya que está...el 10 es número más redondito ¿Le entra el sueño? Es una ricrura!!. Yo he de reconocer que las librerias no me dicen mucho, leo pero no tanto como debería. Eso sí, las papelerías me pirran ;D

    Muuuah

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    1. No, jajajaja, a mamá se le seca la boca y pide auxilio a papa, y este....corta en seco la batalla.
      Las papelerías son geniales también ^_^ ais que no puedo pisar una tiendaaaaaaa jajaja
      Besitos guapa

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  3. Qué bonitoooo! Yo tengo muy buenos recuerdos de cuando era peque y mis padres me contaban cuentos, y espero poder hacerlo con Alejandro... Lo estoy deseando!!!

    Parece increíble lo de este libro para niñas... Pero mira, ahí tienes a tu Nenúfar! Qué cosas, verdad:

    Feliz día♥
    María {La cajita de música}

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    1. Son recuerdos buenísimos verdad? he estado mirando si habría el cuento todavía en la edición para niños, pero está descatalogado :( eso si, el Fnac, hay una edición un poco más moderna pero de la misma editorial, por si te animas.
      Yo se que mi niña estaba en una estrella esperando a venir, y que me mandaba señales cada vez que podía....ey venga que quiero bajar jijiji (que loca)
      Feliz día guapetona

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  4. Ay, ay ay, que esta Nenufar es muy lista y sabe como convencer a su mami, jajajaja, no se que edad tiene pero pronto tendrás que hacer algún pacto con ella sobre cuantos y ahi paramos y si paramos pues no se...el finde o cuando sea recompensa de mas cuentos o de otra cosita, jajaja, vas a tener que ser mas lista que ella. Pero me encanta la idea de que le gusten los cuentos, déjale que vuele con su imaginación en ese mundo para que luego le llamen otros libros.
    Y bueno...yo no tengo pekes, pero también me apasiona la sección de infantil y juvenil de las librerías, que tiene de malo?? aunque ahora con Nenu ya tienes excusa para meterte en ellas, jajjaa
    Seguro que me entiendes si te gustan tanto los libros y las librerías, yo es que entre librerías y papelerías son mi perdición, jeje, empiezo a mirar, a leer reseñas a mirar un poquito mas y sabes cuando se me ocurre mirar el reloj doy un salto y pienso no puede ser que haga tanto rato que entre aquí, si solo he estado un poquito :P

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    1. Nenu va a hacer tres añitos el mes que viene, y la gente me dice que por su capacidad de asimilación y su manera de expresarse parece que tenga más. Desde luego, si, tengo que hacer algo porque, aunque leer sea buenísimo, un cuento al día está bien (y hoy son las cinco y ya llevo dos...) pero mamá tiene también que hacer otras cosas!!
      Me pasa igual que a ti, las papelerías también me pierden!! debería de estar amordazada en casa jajajajaja

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  5. Yo como ya soy tan viejo cuando era pequeño no había ni cuentos. Me apañaba con las hazañas que me contaba mi abuelo.

    Besos Lois.

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    1. Y hazañas serían ellas, que a mi mi abuelo me contaba cada batallita también... jejejejej es una cosa muy de abuelo, y muy entrañable!!
      Besos Rafa!!

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  6. Ooooooohhh, Loreee, qué preciosa la historia... Y qué bonito pensar que el día de mañana las dos leeréis este blog juntas y lloraréis y reiréis al mismo ritmo. Sin lugar a dudas, un aliciente más para seguir amando, y cultivando, la literatura.
    Enhorabuena por ese INSTINTO, también.
    Besos
    PD: que no lo iba a decir, pero hija mía, me he despipotado con la imposición el Age of Empires y el kryptolibro, jajajajaja jajajajaja Eres la leche... xD

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    1. Tengo ese libro como oro en paño jamia...es un tesoro para mi
      Y ya sabes...si no meto mi puntillita humorística no sería muy yo jajajajaj

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