lunes, 20 de abril de 2015

52 Semanas para ser Feliz - 16

La semana que acaba de concluir, me ha dejado un montón de momentos felices. Muchos, rodeando a cosas materiales, como recibir el regalo del último concurso que he ganado. Bien podría haber ocupado este espacio, pero te lo contaré mañana con más lujo de detalles, porque para hoy, no quiero cosas materiales, voy a hablarte de una sensación.

Seguramente a ti también te ha pasado infinidad de veces. De repente, un momento, que lo mismo no deja de ser una ráfaga, un instante que pasa tan rápido que casi no te da tiempo a saborearlo, pero que te deja tal sensación de paz o alegría en el corazón, que tienes que contarlo a los cuatro vientos.

Bien, esto me pasó el jueves. Volvía de trabajar, y no es que las once horas y media que me paso encerrada en esa condenada oficina, den para muchos momentos felices, amén de que mi trabajo, feliz feliz....no es que sea, ni la gente que acude a el.
Te pongo en situación: odio conducir, esto es así. Me saqué el carnet con diecinueve años, y entonces si que cogí el coche algo, pero mi madre, que es una cagona redomada, no me dejaba ni siquiera ir a doce kilómetros de mi casa para ir al cine.
Mamás del mundo, es contraproducente que nuestros hijos nos escuchen CONTINUAMENTE hablar de nuestras fobias. Al final....todo se pega!!!

Pero el universo sabio como es, me giró las cosas. Me cambiaron de oficina, y antes, que solo tenía que apearme del autobús y cruzar la calle, ahora, las cosas ya no son así. Si quiero llegar en transporte público a donde trabajo, tengo que coger un autobús una hora antes, y esperar media hora en una parada para hacer transbordo para coger un segundo que eso si, en diez minutos me deja en la puerta.
En coche, desde mi casa a la oficina no llega a 15 minutos. No se a ti, pero a mi la cuenta me salía muy desfavorable. Y así fue como empecé a cogerlo, y ahora...voy como una generala.

Al lío. El jueves volvía de currar, admirando la luz que se había creado a mi alrededor. Eran las ocho de la tarde y era increíble. El sol se colaba entre las nubes. Y de repente, cuando salgo de la autovía y paso las primeras rotondas que dan paso a mi pueblo, giro, y allí estaba. Justo frente a mi, y desafiando las pequeñas gotitas que se abrían camino entre las nubes y el sol, un enorme  arcoiris, con sus colores tan fuertes que parecía pintado encima del pueblo. Con una nitidez espectacular. Estuve tentada de parar y hacer una foto, pero justo por donde iba no tenía donde parar y tenía coches detrás, y tampoco era cuestión de romper la armonía del momento con un montón de pitidos de señores estresados, que seguramente no sabrían sacarle el jugo a aquella situación.

Foto de Pixabay

Pero si que pensé, esto tengo que contarlo, aunque no sepa bien como plasmar lo que sentí en ese instante que no duró más de tres minutos —incluso puede que menos...— pero que fue.....MAGICO

8 comentarios:

  1. ¿Verdad que hay sensaciones mágicas, inexplicables... ? Un día, sin saber cómo ni porqué, parece que se alinean los planetas y ¡pam! Un momento genial! Tu momento arcoiris me parece precioso :)

    Feliz día y feliz semana!

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    1. Jajaaaaaammmm veo que me he explicado bien!!! siiiiiiiiiii y suele pasar con cosas tan insignificantes que son más maravillosas precisamente por eso! Gracias guapa ^_^ feliz semana!!!!!!!!

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  2. Qué bonito!! Está claro que lo mejor del mundo mundial es disfrutar de las pequeñas cosas.
    Feliz lunes!!

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    1. verdad? si no puedes disfrutar de eso, que encima es gratis.....que te queda?
      Feliz lunes bonita!!

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  3. son preciosos los arcoiris!! el de la foto es perfecto, normalmente solo se ven un trocito!

    y muy bien por conducir! yo tambien lo odio, tengo el carnet por tenerlo, pero no toco un coche desde hace años jajaaj

    un besito!!

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    1. El de la foto es autentica pasada, y lo puse porque no hace tanto vi mientras ibamos por la carretera uno entero. No así porque obviamente Cantabria no es tan llana XD pero verlos de lado a lado me emociona....y me hace pensar en los osos amorosos!!!!!!!!!!!!! jajajajajajaja

      Ay nena, yo ahora por obligación y ya lo dicen "obligado te veas" y que verdad....pero mira, me ha servido para mejorar bastante, se puede decir que me defiendo bien, y ya si tengo que agarrar a mi madre y a Nenúfar e irme al vivero a por flores, no tengo que esperar a que venga el hombreton. Eso mola......
      Besitos moza!!!!!!!!

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  4. Pues mira yo al revés de joven no me gustaba mucho conducir, pero ahora como son ya muchos los kilómetros que llevo a la espalda, mientras más mayor cada vez me gusta conducir más. Yo me hecho más de una vez, y más de dos, más de seiscientos kilómetros para estar en un sitio unas horas, y simplemente por diversión.

    Besos.

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    1. A mi no me gusta porque me parece que no tengo espacio para pasar en la carretera XD
      Olé tu, yo no haría eso ni borrracha, bueno borracha mejor que no claro!!!
      Besos

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