lunes, 31 de agosto de 2015

De llorares y pedrolos

Después de pasarme todo el verano recluida del mundo 2.0, bueno, recluida no, en el más puro ostracismo porque no he abierto ni el facebook, vuelvo otra vez a la carga.
No quiero aburrirte demasiado, pero creo que lo mejor es que te cuente, que no he asomado el morro no porque haya vivido el verano más intenso de mi vida, nada que ver. Todo lo contrario.

Los últimos post que hice, (52 semanas para ser feliz) intenté, a pesar de la situación por la que estaba pasando, rascar todo lo rascable de una felicidad que no tenía. Pero tampoco me gusta engañar a nadie, así que, me vi engullida por mis llorares y mis penas, y siendo sincera, no quiero que esto se convierta en un "pobrecita de mi" y lanzarte todas mis mierdas, por eso decidí cortar por lo sano, y no volver a escribir más. Por eso, y porque no había manera humana de moverme del sofá.

Esto es así, Junio me lo pasé llorando y lamiéndome mis heridas y siempre cansada. A primeros de Julio, creo que todo el mundo se cansó de mi, en plan bien eh, y me sugirieron que fuera al médico —una buena sugerencia—  porque según ellos, no podía seguir así, y tenían razón por cierto, no seré yo quien se la quite.

Mi visita se saldó con una anemia como el elefante de Abisinia y una cajita de pastillas antidepresivas. Un cromo. El cromo no por la anemia, que al poco de iniciar el tratamiento ya me encontré mejor, como todas las anemias....si no, por las pastillacas antidepre.
Google
Un par de ellas me tomé, y me convertí en el fantasma de Canterville. La cosa se me juntó con una fiesta programada para el 18 de Julio. El día antes de la fiesta, tuvimos una previa, y me convertí en la risión de todo el mundo, en el blanco —fantasmal— de todas las bromas. Porque yo no estaba allí....estaba en un universo para-lelo-s. Aunque después de las coñas, todos los allí presentes, me instaron a que las dejara.

El médico me las cambió por otras. Espitosa. Esa es la palabra. Parecía que iba de tripi desde por la mañana. 
A todo esto se une, que mi padre no está nada bien, y que nos ha pegado un susto muy muy grande. Vamos, que estuvo a punto de diñarla, y que ni los médicos de la UCI móvil daban un duro por el.


Así que tuve una charla conmigo misma, una charla muy fructífera por cierto. Todo el mundo debiera tenerla en algún momento, que seguramente a algún cafre le serviría de mucho. 

Rasqué en mis padentros, y me hablé con sinceridad, de lo cual saqué, que yo siempre he sido una tía con dos cojones y que de esto tenía que salir sola. Si mi suegra no pudo conmigo....iba yo a hundirme a mi misma? iba a dejarme hundir por una panda de mamones traidores que cierto día se llamaron compañeros?

N I    D E     C O Ñ A!!!


Así que aquí me encuentro, ordenando mi caos —igual os hablo algún día de cierto mierdilibro que leímos en el proyecto viajero y que el nombre es muy similar, no digo na—. 

Soy consciente de que la situación con mi padre no va a dejar de cortarme la respiración, me muero de miedo, pero lo demás no. 
He empezado a hacer yoga, que me viene estupendo!! y también he salido a andar, si me seguís en instagram ya habréis visto algo. Andar andar, tampoco es....pero tampoco es correr....que yo doy dos zancadas y me ahogo como si me hubiese fumado un puro —u dos—. Ando muy deprisa, dejémoslo ahí. Y no...no hago marcha!!! Ese "deporte" que un día alguien empezó a practicar y vete tu a saber en qué pensaba cuando empezó a realizarlo! yo creo que iba corriendo y se le metió una piedra en la zapatilla, ahí lo dejo. Pero lo que más me intriga es el que lo vio y dijo....zaska!! esto es un deporte, eBueno, que allá vamos brummm brummm